José Luis Jara
La epidemia del dengue que afecta principalmente al sur de Sonora es un mal episodio para el gobierno de Eduardo Bours, donde lamentablemente quienes han salido perdiendo son las personas fallecidas y contagiadas por el mosco transmisor.
Es un mal episodio para el gobernador, donde sus operadores del ramo han esquivado la respuesta, pues en lugar de atender la magnitud del reclamo, su labor fue tratar de justificar las cifras oficiales de la Secretaría de Salud, mediante el menosprecio a las autoridades locales reclamantes, bajo el pretexto de que ellas no tienen la autorización para ofrecer números oficiales.
De acuerdo al artículo cuarto, fracción cuarta de la Constitución Política Mexicana, todas las personas tienen el derecho a la protección a la salud. Es una de las garantías individuales que no se deben olvidar ni omitir.
Desde que empezaron a registrarse los primeros síntomas, empezaron las diferencias entre las autoridades de salud. La Secretaría de Salud ofrecía unas cifras y el Instituto Mexicano del Seguro Social ponía sobre la mesa un número mayor, motivo ya para preocuparse.
El primero que llamó la atención, en los primeros días de octubre, fue el diputado del PRD, Jesús Bustamante Machado, quien en el pleno propuso un punto de acuerdo: citar al secretario de salud a que rinda un informe de la situación.
El secretario de Salud, Raymundo López Vucovich, acudió y los diputados le creyeron por “buena fe”.
Sin embargo, la epidemia fue creciendo. Los hospitales del sur del Estado se sobresaturaron. En las escuelas del valle del mayo y del yaqui empezó a crecer el temor al contagio.
Luego salió a protestar personal de la Dirección de Culturas Populares, los que trabajan directamente en la comunidad. Vieron el problema del dengue, hicieron un sondeo para evaluar y con el resultado que obtuvieron, decidieron darlo a conocer públicamente.
Hablaron de cuatro niños muertos.
Pero los operadores de José Eduardo Robinson Bours Castelo siguieron con el simulacro: desmintieron la información y quisieron pintar un cielo menos aterrador.
Pero el dengue siguió creciendo. Y las autoridades gubernamentales, como si estuvieran en la época de Luis Echeverría Álvarez, siguieron maquillando las cifras.
Hasta que llegó un día en que uno de los funcionarios de salud, Francisco Muro Dávila, tácitamente se quejó porque ellos ya no estaban haciendo su labor médica, por causa del dengue. En lugar de atender en los hospitales a los enfermos, ahora se encuentran hasta limpiando las casas cochinas de la gente, sacando escombros, derribando malezas y fumigando.
De acuerdo a ello, el problema es más de fondo.
Si se saturaron los hospitales del sur del Estado, al grado de que no podían atender el problema, y se empezaron a trasladar a los de Hermosillo, significa que la infraestructura de salud en Sonora es insuficiente para hacer efectivo un derecho constitucional, el derecho a la salud.
En este sentido, la pifia más grande del gobernador Eduardo Bours Castelo en apenas dos meses de su mandato, es en el caso del dengue. No intervino directamente porque se confió en la candidez de sus operadores en el sector salud.
Todo el Gobierno del Estado en su conjunto, no asumieron la gravedad del problema y las reacciones se dejaron venir.
Los estudiantes de las escuelas secundarias de Huatabampo decidieron protestar públicamente en una manifestación por la lentitud de las autoridades de salud para reaccionar frente al dengue.
Entre ellas fueron conocidas las menores que fallecieron, el ausentismo en las aulas por causa del dengue.
Y el alcalde de Huatabampo, Juan José Lam Angulo se trasladó a Hermosillo para prácticamente sacudir al secretario de salud, para que asumieran el papel y se pusieran de acuerdo con las autoridades locales para emprender una dura jornada contra el dengue.
Lam Angulo dijo que los alumnos y maestros de las escuelas secundarias de Huatabampo realizaron una manifestación para exigir al gobierno del estado y la federación que atiendan los reclamos de la población para erradicar el dengue en este municipio.
El reclamó fundamental a las autoridades sanitarias fue que se pongan de acuerdo para poder atacar el problema, porque mientras que el secretario de salud minimiza el problema, una asociación médica local presentó una información que señala que en la región del mayo, donde se encuentra este municipio, existen alrededor de cinco mil casos de dengue, de los cuales, mil son del tipo hemorrágico.
Juan José Lam dijo que desde que en los dos meses que lleva al frente de la presidencia municipal, ha conocido de 76 muertes presumiblemente provocadas por el dengue.
Esas cifras –explicó- la Secretaría de Salud no las quiere reconocer porque en las cartas de defunción no se menciona el dengue.
Huatabampo es un municipio que se encuentra al sur del estado, en la región mayo, donde habitan alrededor de 80 mil habitantes. No tiene relleno sanitario y la basura se esparce por los alrededores de la ciudad.
Las autoridades anteriores del municipio dejaron en la calle a la administración entrante. Los dejaron sin presupuesto.
Por ello, Juan José Lam puntualizó que a pesar de que existe la carencia de recursos municipales, el Gobierno del Estado y el Federal deben asumir su responsabilidad. Ponerse de acuerdo con las cifras y atacar el problema.
Explicó que su base de trabajo ha sido la convocatoria social. Y a ella se han sumado los diferentes sectores de la población. Y curiosamente en ella participan los médicos que laboran en el IMSS, los que laboran para la Secretaría de Salud y los particulares.
-¿Y eso que significa?
-Que mientras las cabezas no se ponen las pilas, los médicos y enfermeras de base conocen el problema y ya se encuentra trabajando en los programas de descacharre, fumigación y otras labores de limpieza.
Pero el alcalde afirmó que no es suficiente esa labor, porque las autoridades sanitarias del estado y la federación no se ponen de acuerdo en la magnitud del problema para definir apoyos más agresivos contra el dengue.
La Secretaría de Salud afirma que en Sonora hay alrededor de 400 casos de dengue y el Instituto mexicano del Seguro Social afirma que 500.
Pero el alcalde dijo que la asociación médica local estimó que en esta región del mayo existen alrededor de 5 mil, de los cuales mil son de tipo hemorrágico.
La epidemia del dengue que afecta principalmente al sur de Sonora es un mal episodio para el gobierno de Eduardo Bours, donde lamentablemente quienes han salido perdiendo son las personas fallecidas y contagiadas por el mosco transmisor.
Es un mal episodio para el gobernador, donde sus operadores del ramo han esquivado la respuesta, pues en lugar de atender la magnitud del reclamo, su labor fue tratar de justificar las cifras oficiales de la Secretaría de Salud, mediante el menosprecio a las autoridades locales reclamantes, bajo el pretexto de que ellas no tienen la autorización para ofrecer números oficiales.
De acuerdo al artículo cuarto, fracción cuarta de la Constitución Política Mexicana, todas las personas tienen el derecho a la protección a la salud. Es una de las garantías individuales que no se deben olvidar ni omitir.
Desde que empezaron a registrarse los primeros síntomas, empezaron las diferencias entre las autoridades de salud. La Secretaría de Salud ofrecía unas cifras y el Instituto Mexicano del Seguro Social ponía sobre la mesa un número mayor, motivo ya para preocuparse.
El primero que llamó la atención, en los primeros días de octubre, fue el diputado del PRD, Jesús Bustamante Machado, quien en el pleno propuso un punto de acuerdo: citar al secretario de salud a que rinda un informe de la situación.
El secretario de Salud, Raymundo López Vucovich, acudió y los diputados le creyeron por “buena fe”.
Sin embargo, la epidemia fue creciendo. Los hospitales del sur del Estado se sobresaturaron. En las escuelas del valle del mayo y del yaqui empezó a crecer el temor al contagio.
Luego salió a protestar personal de la Dirección de Culturas Populares, los que trabajan directamente en la comunidad. Vieron el problema del dengue, hicieron un sondeo para evaluar y con el resultado que obtuvieron, decidieron darlo a conocer públicamente.
Hablaron de cuatro niños muertos.
Pero los operadores de José Eduardo Robinson Bours Castelo siguieron con el simulacro: desmintieron la información y quisieron pintar un cielo menos aterrador.
Pero el dengue siguió creciendo. Y las autoridades gubernamentales, como si estuvieran en la época de Luis Echeverría Álvarez, siguieron maquillando las cifras.
Hasta que llegó un día en que uno de los funcionarios de salud, Francisco Muro Dávila, tácitamente se quejó porque ellos ya no estaban haciendo su labor médica, por causa del dengue. En lugar de atender en los hospitales a los enfermos, ahora se encuentran hasta limpiando las casas cochinas de la gente, sacando escombros, derribando malezas y fumigando.
De acuerdo a ello, el problema es más de fondo.
Si se saturaron los hospitales del sur del Estado, al grado de que no podían atender el problema, y se empezaron a trasladar a los de Hermosillo, significa que la infraestructura de salud en Sonora es insuficiente para hacer efectivo un derecho constitucional, el derecho a la salud.
En este sentido, la pifia más grande del gobernador Eduardo Bours Castelo en apenas dos meses de su mandato, es en el caso del dengue. No intervino directamente porque se confió en la candidez de sus operadores en el sector salud.
Todo el Gobierno del Estado en su conjunto, no asumieron la gravedad del problema y las reacciones se dejaron venir.
Los estudiantes de las escuelas secundarias de Huatabampo decidieron protestar públicamente en una manifestación por la lentitud de las autoridades de salud para reaccionar frente al dengue.
Entre ellas fueron conocidas las menores que fallecieron, el ausentismo en las aulas por causa del dengue.
Y el alcalde de Huatabampo, Juan José Lam Angulo se trasladó a Hermosillo para prácticamente sacudir al secretario de salud, para que asumieran el papel y se pusieran de acuerdo con las autoridades locales para emprender una dura jornada contra el dengue.
Lam Angulo dijo que los alumnos y maestros de las escuelas secundarias de Huatabampo realizaron una manifestación para exigir al gobierno del estado y la federación que atiendan los reclamos de la población para erradicar el dengue en este municipio.
El reclamó fundamental a las autoridades sanitarias fue que se pongan de acuerdo para poder atacar el problema, porque mientras que el secretario de salud minimiza el problema, una asociación médica local presentó una información que señala que en la región del mayo, donde se encuentra este municipio, existen alrededor de cinco mil casos de dengue, de los cuales, mil son del tipo hemorrágico.
Juan José Lam dijo que desde que en los dos meses que lleva al frente de la presidencia municipal, ha conocido de 76 muertes presumiblemente provocadas por el dengue.
Esas cifras –explicó- la Secretaría de Salud no las quiere reconocer porque en las cartas de defunción no se menciona el dengue.
Huatabampo es un municipio que se encuentra al sur del estado, en la región mayo, donde habitan alrededor de 80 mil habitantes. No tiene relleno sanitario y la basura se esparce por los alrededores de la ciudad.
Las autoridades anteriores del municipio dejaron en la calle a la administración entrante. Los dejaron sin presupuesto.
Por ello, Juan José Lam puntualizó que a pesar de que existe la carencia de recursos municipales, el Gobierno del Estado y el Federal deben asumir su responsabilidad. Ponerse de acuerdo con las cifras y atacar el problema.
Explicó que su base de trabajo ha sido la convocatoria social. Y a ella se han sumado los diferentes sectores de la población. Y curiosamente en ella participan los médicos que laboran en el IMSS, los que laboran para la Secretaría de Salud y los particulares.
-¿Y eso que significa?
-Que mientras las cabezas no se ponen las pilas, los médicos y enfermeras de base conocen el problema y ya se encuentra trabajando en los programas de descacharre, fumigación y otras labores de limpieza.
Pero el alcalde afirmó que no es suficiente esa labor, porque las autoridades sanitarias del estado y la federación no se ponen de acuerdo en la magnitud del problema para definir apoyos más agresivos contra el dengue.
La Secretaría de Salud afirma que en Sonora hay alrededor de 400 casos de dengue y el Instituto mexicano del Seguro Social afirma que 500.
Pero el alcalde dijo que la asociación médica local estimó que en esta región del mayo existen alrededor de 5 mil, de los cuales mil son de tipo hemorrágico.
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